EL TIEMPO PARALIZADO

Relato ganador, «RelatfraseLiterfantasy I»

EL TIEMPO PARALIZADO de ESTER FG

Las manecillas del reloj comenzaron a girar descontroladas, todo a su alrededor se convirtió en un caos y en un momento dado el tiempo dejó de existir. Había conseguido en un alarde de confianza y curiosidad que todo se detuviera con un simple gesto con las manos, sin pensar en las consecuencias de aquel acto. –¡Alissa! –la reprendió una de las chicas mayores que estaba en la sala. –Perdón, Desiree. Solo quería probar el hechizo que venia en el libro –señaló con un gesto el libro que se encontraba en el suelo en ese momento abierto por una pagina en concreto. –Antes de practicar magia que no se conoce, piensa un poco las consecuencias. Fíjate lo que has hecho, el tiempo en sí no se mueve. Vamos a ver como podemos revertir dicho hechizo antes de que llegue el jefe de estudios, ¿te parece? La chica asintió sabiendo que había cometido un error que la llevaría a un castigo ejemplar si el maestro se entesarse. Cogieron el libro abierto por la parte que tenía los hechizos de tiempo y se pusieron a leer con detenimiento. Cuando una tos las interrumpió, ambas elevaron la cabeza y se encontraron cara a cara con el maestro. –¿Se puede saber que está ocurriendo aquí? –preguntó el ser con una voz grave haciendo brincar a ambas niñas. La tez de Alissa tornó a blanco sabiendo que las había pillado infragantis, tragó saliva y comenzó a relatarle lo sucedido. –Pues verá usted, mientras colocaba los libros –señaló la montaña de ellos que había en el suelo –uno por casualidad se cayó abriéndose por la pagina del hechizo del tiempo y… –no pudo continuar por ser cortada por el hombre que la observaba. –Y la curiosidad le pudo, ¿verdad, niña?–sí maestro. Perdóneme. –Alissa agachó la cabeza y suspiró pensando en el castigo que la pondría. –Desiree, ¿ha encontrado el contrahechizo? –No, maestro –la joven negó con la cabeza dejando el libro sobre la mesa. –Eso queridas niñas, es porque ahí no se encuentra. ¡¡Tráemelo!! –exigió con fuerza. La chica lo cogió de nuevo y se lo dio en la mano, este comenzó a pasar con energía las hojas y en un suspiro recitó:–El tiempo se paró, y las manecillas descontroladas están, devuelve a su estado normal todo lo que el hechizo tocó, que el tiempo se reponga sin más. El tic toc del reloj les llegó de fondo, el tiempo se había restaurado, y todo volvía a su ser. El maestro se giró y caminó lentamente por el pasillo pero antes se volvió y con una expresión de maldad, castigó a Alissa por su curiosidad.

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