Ya pasado el verano volvemos a la carga con las pilas bien cargadas y retomando, en este caso, la sección ¿Quién viene hoy? en la que os iremos presentando y compartiremos un ratito con todo aquel que tenga relación con el mundo de las letras, ya sea por su faceta de escritor o por dedicarse o tener una profesión relacionada con el complejo y fascinante mundo de la publicación y la autopublicación.
Hoy, sin ir más lejos, contamos con la presencia de una diseñadora y maquetadora que nos hablará de ella y su trabajo: Marien Fernández Sabariego.

¡Hola, Marien! Muy bienvenida a este pequeño espacio literario llamado LITERART. Te agradecemos que estés aquí con nosotros y, ¡vamos allá! Conozcámonos mejor y que nuestros literartianos sepan un poco más de ti. ¿Quién es Marien Fernández Sabariego?
Muchas gracias por ofrecerme un espacio en LITERART. Me hace especial ilusión dar el pistoletazo de salida a la nueva temporada de ¿Quién viene hoy?
¿Quién es Marien Fernández Sabariego? Pues, evidentemente, soy yo… ¿Y quién soy yo? Pues Marien Fernández Sabariego, aunque para ti sea Merien, querida amiga… Fuera coñas… ¿Qué os puedo contar? Soy natural de Jaén, y nací una fría mañana de invierno un 20 de diciembre de 1984. Felizmente casada y madre de dos preciosos hijos de ocho y cinco años respectivamente. Batallo a diario intentando conciliar mi vida laboral y familiar, resultando muchas veces nada fácil. Gran amante del sonido de la tecla del piano, de la música alternativa y los acoustic covers. Me encanta cocinar, coser, leer, adicta a casi todas las series que se cruzan en mi camino y las películas de terror —aunque luego tenga que levantar a mi marido cien veces de la cama para asegurarme que no ha entrado ningún zombie, asesino en serie o espectro fantasmal paseando el pasillo de casa…—. ¿Vale así para empezar?
Centrándonos en tu relación con la literatura independiente, observamos que, por un lado, te dedicas al diseño de portadas y maquetación de libros y, por otro, también has hecho tus pinitos en el ámbito literario. Empecemos por tu primera faceta: ¿de dónde surgió ese gusto por el diseño? ¿Te has formado en este aspecto o tus conocimientos son autodidactas?
Cursé mis estudios en la Escuela de Arte de mi ciudad natal titulándome como Técnica Superior de Artes Plásticas y Diseño en Proyectos y Dirección de Obras de Decoración.
Todo esto que actualmente hago, llegó de manera causal. Siempre he sido lectora empedernida, de las que han ido por la calle con un libro en la mano leyendo mientras intentaba llegar a casa —sí… es un tanto raro, y para mi suerte nunca me he chocado con nadie, pero por aquellos entonces, libro que empezaba, libro que tenía que terminar sin hacer ninguna pausa…—. Las redes sociales llegaron y con ello, una gran oleada de autores con los cuales podías hablar e incluso conocer. Era y es el gran sueño de cualquier lector el poder entablar una conversación con tu autor favorito e intercambiar opiniones o impresiones sobre la novela que acabas de terminar. Fue así dónde empecé… con unos simples fanarts sin ánimo de lucro para Kris L. Jordan. Esos diseños fueron cada vez más complejos, y fue ahí donde ella misma, me brindó la oportunidad de poder diseñar la cubierta de su futura publicación. Fue entonces, en 2017, cuando decidí que había llegado el momento de reinventar mi futuro laboral y volcar mis conocimientos en el mundo literario, creando la firma Adyma Design.
En cuanto a las portadas, hay diversos géneros literarios, así que los requisitos o «lo que se espera» de ellas es diferente según el libro que estemos tratando. ¿Existe algún género que se te resista más a la hora de diseñar su portada? ¿Te gusta más diseñar las portadas de algún género en concreto?
Dos preguntas realmente difíciles porque, si os soy sincera, me atrevo con cualquier reto. Creo que, de todos los géneros, el único que aún no he tocado —aunque la semana que viene me desvirgo, jeje…—, es con sci- fi, ciencia ficción para que nos entendamos.
Si es cierto, que quizá, por mi vena romántica me gusta más diseñar portadas de romántica, pero toco todos los palos (creo), y estoy contenta con los resultados obtenidos, al igual que todos mis clientes autores.
¿Nos contarías cómo es tu proceso de trabajo? ¿Es fácil compaginarlo con los quehaceres diarios, la vida familiar…?
Cómo ya os comenté brevemente en la primera pregunta, existen muchos días en los que me resulta muy difícil conciliar mi vida familiar y laboral. La oficina la tengo montada en casa, y aunque me resto muchas horas de estar con los míos, bien es cierto que también me resto muchas horas —sobre todo ahora que ha empezado el cole y las actividades extraescolares— de estar trabajando. Se dice por ahí que los autónomos echan más horas que un reloj, ¿no? Pues mi jornada empieza a las 7, y hay muchos días en los que me acuno en los brazos de Morfeo sobre las 00:30 o 1… Si es cierto que intento aprovechar a tope ahora que los niños están en el cole, pero es que la mañana no da para mucho tampoco, y las tardes… pues eso. Tardes son, y muy cortas por cierto cuando los tienes en casa y necesitan tu ayuda para diferentes tareas.
¿Qué te puedo contar sobre mi proceso de trabajo? Mmm… ante todo, me gusta que el autor/cliente se sienta cómodo. Me gusta realizar un trabajo codo con codo e ir informando de todos los avances que se van realizando en las diferentes etapas que puedan surgir a lo largo de un proyecto: sondeo de imágenes, sondeo de tipografías, búsquedas de estilos… etc, para que así, el resultado final sea lo más aproximado a lo que el autor/a tenga en mente.
Sabemos que tienes tu propia empresa, ¿te limitas a trabajar con autores independientes o has trabajado para otras empresas? Si se ha dado este caso, ¿qué diferencias entre ambos «clientes» destacarías?
Buena pregunta. Trabajo para ambos, tanto para autores independientes y para otras empresas. Desde hace poco más de tres meses, trabajo como colaboradora realizando el diseño de portadas de audiolibros para el editorial sueco Worl Audio Publising International (WAPI). ¿Diferencias entre uno y otro? Ninguna creo. Quizá por la facilidad que pueda llegar a ofrecer, el de realizar conjuntamente un trabajo codo con codo, esa pequeña línea pueda desdibujarse por completo para que el resultado sea mic drop.
Ahora, Marien, pasaremos al plano literario. ¿Qué género te gusta más y cuál es el que cultivas?
Romántica, romántica y más romántica. Me encanta leer romántica, aunque no le hago ascos a nada. Me encanta zambullirme en una buena lectura, sin importar género, a pesar de que últimamente mi Kindle llora desconsolado porque no puedo prestarle tanta atención como antes. Los días no dan para más…
¿Podrías contarnos cuáles son tus obras o dónde podemos encontrar tus escritos?
En septiembre de 2017 me aventuré en solitario autopublicando mi primera obra titulada 23 lunas, tres pedacitos de mí, y en diciembre de 2018 con un relato corto muy navideño titulado: Punto y seguido.
Otras publicaciones que tengo:
¿Dónde estás amor? Antología Benéfica Piel de Mariposa.
Una y otra vez. Antología Cross my Heart, 20 relatos de amor cóncavos y con besos.
Mi primer segundo gran amor. Finalista en el certamen de relatos convocado por Jaén RoJa: I Encuentro Literario Romántica en Jaén.
Otra publicación que próximamente saldrá a la venta será una comedia romántica que llevo intentando terminar —por falta de tiempo… no de inspiración, os lo aseguro— desde hace ya un tiempo. Se titulará A otra cosa, ¡mariposa!, y aunque en un principio iba a ser presentada al PLA de este año, finalmente, los astros hicieron una fiesta por todo lo alto y se alinearon para que no me cuadrase nada a lo largo de los últimos meses —vacaciones de verano + trabajo+ niños en casa = caos—.
23 lunas, tres pedacitos de mí es un libro de carácter autobiográfico, por lo que la pregunta es obligada: ¿qué opinas de la escritura como terapia? ¿Consideras que la escritura de este libro te ayudó en algún aspecto?
Me ayudó y mucho. Si bien es cierto —sin realizar demasiados spoilers…—, que, tras lo sucedido, la ayuda psicológica brindada por parte de los especialistas, para mí fue un total y absoluto fracaso. En aquellos momentos, yo reclamaba algo que no podían devolverme, y creo que quizá por eso, no exterioricé realmente todo el dolor y la rabia que tenía ahí acumulada. Fueron casi ocho años de silencio hasta que un día abrí una página en blanco y empecé a hablar para alguien, cuya identidad no sabía muy bien quien era en ese momento. Tras poner el punto final, bien podría decirse que me sentí liberada. Mi problema ya no era mi problema, pues plasmado había quedado en aquel documento mi verdadero talón de Aquiles dando como resultado 23 lunas, tres pedacitos de mí. Así que bien podría decirse que sí, que me ayudó a liberarme y reencontrarme como mujer y como madre, haciendo que esta aventura literaria resultara toda una revelación como la gran terapia que siempre había necesitado para superar este triste episodio.
Muchas gracias, Marien, por haber concedido esta entrevista a LITERART, esperamos que lo hayas pasado bien y te «cedemos el micro» para que concluyas como quieras.
De nuevo muchas gracias por ofrecerme un espacio en LITERART. Espero que os haya gustado la entrevista y os haya servido para conocerme un poco más. Mil besos, Dublineta.


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