Título: Juntacadáveres

Autor: Juan Carlos Onetti
Año de publicación: 1964
Nº de páginas: 296
Primera lectura de la obra: año 2004
Segunda lectura de la obra: año 2019
Larsen, más conocido como Juntacadáveres o Junta, consigue por fin realizar un sueño que persigue desde la juventud: instalar un prostíbulo en una ciudad. Fuerzas representadas por el padre Bergner se oponen a semejante negocio y lucharán para erradicarlo de Santa María.
Comienza la obra contándonos que Junta ha conseguido reunir a sus cadáveres y los lleva a Santa María para que ejerzan su profesión. Desde el momento en que Jorge describe cómo Larsen y las mujeres se bajan del tren, luego, al cabo de un par de capítulos más, se produce un flashback que remonta la narración a los tiempos en que un joven Junta planificaba hacer dinero con un prostíbulo. Naturalmente, la novela vuelve a su presente interno, y así hasta el final.
La novela hace gala de una prosa muy elevada a nivel literario. He leído casi toda la obra de este autor y, a mi entender, Juntacadáveres es su novela mejor escrita (hay que tener en cuenta que el nivel literario de Onetti es siempre muy alto). La obra es narrada por tres voces principales: un narrador en tercera persona, que cuenta el establecimiento del prostíbulo y gran parte de los momentos vividos por Larsen; un narrador coral que cuenta, sobre todo, cómo es la acción que se lleva en contra del prostíbulo; y un narrador en primera persona, el adolescente Jorge, quien narra las cuitas que mantiene con su cuñada Julita y el hermano de ésta, Marcos. Se da la circunstancia de que un personaje fallecido, Federico Malabia, marido de Julita y hermano de Jorge, es protagonista en muchos momentos de la obra: la novela se impregna de su presencia a pesar de que él no está vivo.
Hay que señalar que a veces el citado narrador coral pasa a ser un solo narrador.
El romance imposible que mantienen Jorge y Julita acaba convirtiéndose en argumento principal en esta novela.
Pienso que es una obra de lectura imprescindible para los amantes de la literatura. Como principal defecto, diría que no acaban de encajar los momentos narrados por Jorge: se trata de un adolescente de diecisiete años y sin embargo hace gala de tener los fundamentos literarios de una persona de sesenta años; es inverosímil que un muchacho tan joven tenga semejante capacidad para expresarse por escrito, tan elevada. Luego se debe tener en cuenta otra cosa que no favorece a la novela, y es que el modo de narrar no cambia, independientemente de quién sea el narrador, algo que resulta poco lógico si hay distintas voces narrativas, como es el caso.
Hay algo que lastra a toda la obra de Juan Carlos Onetti, y es que carece de sentido del humor. Pienso que las obras literarias más trascendentes lo son porque han sabido reírse de la condición humana, y a Onetti le falta esa cualidad. Pese a esto, su obra permanecerá entre nosotros durante mucho tiempo, ya que su calidad es incuestionable.
